CÓMO SON LOS 90 DÍAS
No tienes que decidir por dónde empezar.
Cada mañana abres la app y ya está decidido qué toca. Unos minutos de lectura, una meditación y una pregunta para responder por escrito. Si un día tienes más tiempo, hay más. Todo en español.
Nadie te está midiendo. No hay rachas que se rompen ni contadores que se reinician. Si te saltas tres días, el día 4 te está esperando igual.
Una epifanía no te saca. Noventa mañanas sí.
SI MICRODOSIFICAS
Una microdosis sin intención ni trabajo no sirve de nada.
La microdosis está abriendo una ventana de neuroplasticidad, si sigues haciendo y pensando igual, nada va a cambiar. Aprovecha la ventana!
Aquí defines tu intención el primer día y la trabajas todas las mañanas, por escrito. El Protocolo te mantiene en ella cuando se te olvida para qué empezaste.
Tú decides tu frecuencia. La app te recuerda qué días te toca, para que no pierdas la cuenta. Al terminar, te recomiendo un mes sin microdosis antes de empezar otro ciclo.
No es una guía de microdosis. Aquí no hay dosis ni instrucciones de qué tomar. Si no microdosificas, el Protocolo funciona igual.
La microdosis abre la ventana. Lo que entre por ella lo haces tú.
Los noventa días tienen una forma.
DÍAS 1-30
Fase 1. Apertura
Antes de tocar nada difícil, las primeras semanas construyen algo a lo que puedas volver: una práctica diaria, una forma de calmar el cuerpo cuando se dispara, un lugar donde poner lo que sientes. Nadie debería entrar en lo profundo sin piso.
DÍAS 31-63
Fase 2. Profundización
Con el piso puesto, entramos en lo que te tiene trancado: la culpa, la rabia, lo que no dijiste, lo que sigues posponiendo. No para resolverlo. Para que dejes de gastar toda tu energía en evitarlo.
DÍAS 64-90
Fase 3. Devenir
Los ritmos nuevos. Qué haces con esto ahora, cómo se ve tu vida cuando dejas de darle vueltas, quién eres del otro lado. El día 90 es un punto desde donde seguir.
¿Por qué noventa días? El sistema nervioso aprende por repetición: hacer una cosa muchas veces, en días buenos y en días malos, hasta que deja de ser un esfuerzo y se convierte en un lugar al que puedes volver.

Para quién es
Para quien lleva meses, o años, en el mismo punto. Después de una pérdida, un divorcio, un trabajo que ya no es, o con un plan que sigue en la libreta.
Para quien ya sabe lo que tiene que cambiar y no se mueve. Para quien microdosifica y sabe que sin una práctica diaria se queda en la pastilla.
Para quién no es
Si estás en crisis, una app no es lo que necesitas. Busca apoyo clínico primero. Si quieres a alguien del otro lado empujándote, esto te va a quedar corto: para eso está el Protocolo Acompañado. Y si esperas que te lo hagan, tampoco. Esto funciona si lo abres.
Qué incluye
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Una sesión de bienvenida grabada, el día 0, donde te explico cómo funciona el sistema y, si vas a microdosificar, cómo encaja.
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90 días de contenido diario. Cada mañana: lectura, una práctica y una pregunta para responder por escrito.
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13 videos semanales, uno por semana, con el tema de esos siete días.
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14 meditaciones guiadas y ejercicios de respiración en audio, con mi voz.
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Un espacio privado de escritura dentro de la app, día por día. Solo tú lo lees, y puedes descargarlo cuando quieras.
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Track opcional de acompañamiento con microdosis. Apagado por defecto. Si no lo activas, no existe.
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Se instala en tu teléfono sin pasar por ninguna tienda, funciona sin conexión, y el acceso es de por vida.



QUIÉN LO ESCRIBIÓ
Soy William Zitser. Coach de duelo certificado con enfoque trauma-informed, doula de final de vida y guía de medicinas psicodélicas. Perdí a mi esposa en 2015, y este protocolo es lo que me hubiera servido tener entonces.
Preguntas frecuentes
El día 1 está esperándote.
Lo compras una vez y te queda de por vida. Recibes el acceso por correo minutos después.

